• Llantas y NeumaticosCOMO SE LEE UN NEUMATICO?
    ¿Qué quieren decir todas las letras y números que hay inscritos por el flanco del neumático?

    Los flancos de los neumáticos son una fuente de información muy importante. Mirándolos podemos conocer aspectos muy diversos sobre nuestros neumáticos: ancho, perfil, llanta, velocidad y carga máximas que pueden soportar, lugar y año de fabricación, si cumplen las normativas europeas,... Y conocer estos datos es necesario porque nos pueden indicar, por ejemplo, cuándo necesitamos sustituir
    nuestros neumáticos por unos nuevos. Vamos a explicar las inscripciones más importantes:

    205/55 R 16 94 V. Es un ejemplo cualquiera pero en este jeroglífico aparecen varios indicadores importantes de un neumático.
    En primer lugar, las primeras tres cifras hacen referencia al ancho del neumático expresado en milímetros. Los dos números siguientes expresan la altura del flanco del neumático, también en milímetros.

    La letra W puede aparecer o no y, en el caso de aparecer querrá decir que el neumático es de tipo radial. Las siguientes dos cifras
    (16 en el ejemplo que hemos puesto más arriba) es el diámetro de la llanta expresado en pulgadas.

    Los dos últimos números y la letra que aparece a continuación muestran los índices de carga y de velocidad que puede soportar respectivamente nuestro neumático. Así, el número 94 no quiere decir que pueda soportar una carga máxima de 94 kilogramos. No.
    Para ambos valores hay especificadas dos tablas en las que puede verse la correspondencia. En nuestro caso concreto, el número 94 indica un peso máximo de 670 kilos y la letra v habla de una velocidad máxima superior a los 210 kilómetros por hora.





    VIDA UTIL DE UN NEUMATICO
    El dibujo de los neumáticos nuevos tiene una profundidad de entre 7 y 9 milímetros. Existe una normativa europea que ha establecido
    como límite legal un dibujo de 1,6 milímetros para cualquier rueda.

    Precisamente, las siglas del indicador de desgaste señalan el lugar donde puede observarse hasta qué punto está desgastado un neumático. Y es que, en los dibujos de la rueda, y situados en varias zonas a lo lago de toda la circunferencia del neumático, hay unos resaltes que sobresalen. Sobresalen exactamente 1,6 milímetros así que, en el momento en que estos resaltes empiecen a desgastarse será necesario cambiar los neumáticos.

    Circular con neumáticos muy desgastados resulta peligroso para nosotros mismos y para todos con los que nos crucemos en la carretera. Con unos neumáticos con un dibujo de menos de 1,6 milímetros nuestro coche será menos estable y tardará más en responder cuando pisemos el pedal de freno. Y eso por no hablar de cuando la carretera esté mojada. Entonces se perderá muchísima adherencia y
    el coche podrá hacer "acuaplaning".


    TECNOLOGÍA RUN FLAT RENDIMIENTO, SEGURIDAD, TRANQUILIDAD
    Los neumáticos run flat son sinónimo de seguridad, gracias a que permiten mayor control de su automóvil en caso de emergencia
    y le permiten seguir conduciendo incluso en caso de pérdida rápida de presión en los neumáticos.
    Los neumáticos run flat le aseguran movilidad en caso de pinchazo. Así, si su neumático sufre un pinchazo, incluso en medio de un aguacero fuerte, los neumáticos run flat autoportantes evitan tener que instalar la rueda de recambio, permitiéndole continuar la marcha
    por un tiempo limitado.
    A fin de conseguir la máxima seguridad en situaciones de emergencia con el neumático run flat, es preciso respetar ciertos parámetros
    de velocidad y distancia máximas, en concreto 80 km/h durante 80 km. A causa de estas restricciones, es de gran importancia que los conductores sepan si se ha producido una pérdida de presión, y para tal fin, su vehículo debe ir equipado con un TPMS (Tyre Pressure Monitoring System, “sistema de monitorización de la presión de los neumáticos") que detecte cualquier indicio de cambio en la presión.




    NUEVA NORMATIVA EUROPEA SOBRE ETIQUETADO DE NEUMÁTICOS
    La etiqueta del neumático es una marca para los neumáticos de vehículos de motor. Desde noviembre de 2012, los fabricantes de neumáticos para automóviles y camiones ligeros y pesados deben especificar la categoría de producto en cuanto a consumo de combustible, agarre en mojado y ruido mediante un adhesivo o una etiqueta.

    Esta información debe también figurar en todos los textos técnicos publicitarios. La etiqueta deberá indicar una categoría entre la más satisfactoria (categoría verde "A") a la de peor rendimiento (categoría roja "G" para turismos y "F" para camiones).

    Esta iniciativa es fruto de una propuesta de la Comisión de la Unión Europea de 2008, y forma parte del plan de acción para la eficiencia energética, diseñado a fin de mejorar el rendimiento energético de los productos, edificaciones y servicios, con el objetivo de reducir en un 20% el consumo energético hasta 2020.


    PRESIÓN DE LOS NEUMATICOS
    Mantener correctamente sus neumáticos constituye una necesidad primordial. El aire es totalmente gratuito, y el mantenimiento
    de la presión correcta de los neumáticos es el principal secreto para que sus neumáticos gocen de una vida útil más larga.

    La principal causa de daños en un neumático es una presión de inflado incorrecta. Una vida útil más larga y, como consecuencia,
    un excelente rendimiento durante más tiempo, reportan indudables beneficios económicos, al evitar cambios de neumáticos y
    reducir el consumo de combustible.

    Además, una presión de inflado correcta mejora la maniobrabilidad de su automóvil y reduce la distancia de frenado.

    Un chequeo mensual es suficiente para mantener una presión de inflado correcta. Es una forma rápida y eficaz de mantener
    el buen estado de sus neumáticos y es importante para su propia seguridad.




    CONTROL DE LA PRESIÓN DE LOS NEUMATICOS
    La comprobación de la presión de inflado debe efectuarse siempre con los neumáticos fríos. Estos son los pasos que debe seguir:
    • Retire el tapón de la válvula del neumático.
    • Presione el manómetro firmemente contra la válvula y compruebe la presión.
    • Añada aire hasta alcanzar la presión recomendada.
    • Si ha inflado demasiado el neumático, deje salir aire presionando el vástago de metal con su uña o con la punta de un bolígrafo.
      Luego repita el paso 2.
    • Vuelva a poner el tapón en la válvula.
    • Repita la operación en cada neumático, incluido el de recambio, teniendo en cuenta que la presión de los neumáticos de recambio
      debe ser ligeramente superior al valor máximo aplicado a los otros neumáticos ya colocados para circular. Los neumáticos de recambio
      deben tener una presión de entre 0,2 y 0,3 bares superiores.
    • Asegúrese de que no haya clavos ni otros objetos que puedan perforar el neumático.
    • Verifique también que no haya cortes, convexidades, ni ninguna otra imperfección ni irregularidad en los flancos de la banda de rodadura.